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viernes, 22 de enero de 2016

¿QUIÉN MOTIVA AL MOTIVADOR?




Recientemente un ministro de Educación del cual logro pocas veces acordar su nombre dijo que uno de los elementos más importantes del  sistema educativo venezolano eran los docentes.

Y es que el hecho educativo, desde el pedagógico hasta la administración de las instituciones educativas depende en gran del docente  y  de la motivación que tenga para hacer del proceso educativo una acción agradable, activa, participativa, integral, sino también a modo más general, ser  la punta de lanza del desarrollo del país.


La motivación es  toda fuerza  que permite moverte para  lograr un fin; es  fuego que sale  de las cenizas, es el agua en el desierto, es vida en mortandad.  Visto de esta manera,  la motivación es factor determinante, indispensable para la educación. Que haya un objetivo para alcanzar: Proponerse una meta es muy importante para lograr una motivación adecuada. Quien se trace un objetivo siempre hallará   motivación necesaria 

Pero para que haya motivación,  necesario es que algunos elementos estén presentes, tanto en lo interno como externo de un individuo o una sociedad. En nuestro caso, el educador venezolano está sufriendo una de las peores crisis económicas de los últimos 50 años. El sueldo del educador solo alcanza literalmente para 3  días y esto indudablemente afecta de forma considerable su rendimiento laboral.

Cuando un docente  siente que su salario es igual o menor al de tantos trabajadores que no tienen tamaña responsabilidad, se siente menospreciado, sin reconocimiento, sin valoración.  Es así como  la profesión docente se ha convertido en la cenicienta de las profesiones. En los taxis, las calles, los medios, las reuniones familiares, se asume la profesión docente como la menos valorada de las carrera universitaria.
Se le conmina a los docentes a seguir los "lineamientos"
En este sentido hemos visto  como la tarea de muchos directores regionales y municipales de educación ha sido la de  atentar y afectar directamente al valor que  tiene el docente sobre su profesión. Esto se nota en la forma como se arrincona y prácticamente se coloca entre la espada y la pared al docente, a través del terrorismo psicológico, político y laboral. Las promulgadas resoluciones y circulares no atienden al hecho educativo como tal, sino al cercenamiento de la profesión docente  a través de los Consejos Educativo y Presidenciales donde la vinculación política es el requisito indispensable para el logro de los objetivos escolares. La palabra  “LINEAMIENTO” se repite cual rosario  de novenario para bloquear cualquier pensamiento contrario o de  corte liberal.



Es así como el docente vive una constante zozobra y presión psicológica que le impide  ir más allá del hecho del hecho laboral, capaz de transformar la realidad educativa y social de su ámbito  de trabajo. De allí que la presión a lograr transformaciones ha sido la principal barrera para lograrlo;  el docente actual en su mayoría, no está ganado para el ejercicio  de educadores, tanto en función docente, como directivo. Casi se actúa como por inercia, lo cual produce inmovilismo.

¿Quién motiva al motivador? Sin lugar a dudas se hace necesario levantar cabeza y decir que si se puede, que somos capaces, que hay posibilidad de un mejor mañana, que todavía deseamos oler la boca del niño  que huele a caramelo, a arepa con mantequilla, a huevo frito. Solo que hasta ahora,  nuestro  gobierno nacional no ha querido  hacerlo.

2 comentarios:

  1. El país está atravesando por una de su más difíciles crisis económica, política y por ende, social. Pero son los(as) docentes quienes han marcando un hito en la Historia de Venezuela, escrita o escribiéndose,como los(as) venezolanos(as) más comprometidos con el fortalecimiento, para bien, de las generaciones que hoy, al igual que ayer, son la esperanza futura para el engrandecimiento de la Patria. En ninguna lista de corruptos(as), cualquiera que sea el ordinal de la República, la figura del docente está manchada por la corrupción; entonces, ¿por qué se nos exige sacrificios, a riesgo de la desmejora de la calidad de vida de los nuestros y de la propia, impidiendo que con el ingreso, producto del ejercicio de la profesión, cubramos con dignidad las necesidades? No somos culpables ni por esta crisis ni por las anteriores, y Dios libre, tampoco por alguna en el futuro.

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  2. El país está atravesando por una de su más difíciles crisis económica, política y por ende, social. Pero son los(as) docentes quienes han marcando un hito en la Historia de Venezuela, escrita o escribiéndose,como los(as) venezolanos(as) más comprometidos con el fortalecimiento, para bien, de las generaciones que hoy, al igual que ayer, son la esperanza futura para el engrandecimiento de la Patria. En ninguna lista de corruptos(as), cualquiera que sea el ordinal de la República, la figura del docente está manchada por la corrupción; entonces, ¿por qué se nos exige sacrificios, a riesgo de la desmejora de la calidad de vida de los nuestros y de la propia, impidiendo que con el ingreso, producto del ejercicio de la profesión, cubramos con dignidad las necesidades? No somos culpables ni por esta crisis ni por las anteriores, y Dios libre, tampoco por alguna en el futuro.

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